1 cc (ml) de CDS ó 2 gotas de Clorito Sódico activado es suficiente para eliminar bacterias y microbios de una garrafa de 5 litros de agua. (Esperar 30 minutos antes de beber para máximo efecto)
Spray desinfectante
Una solución al 30% de CDS y 70% de agua en una botella de spray es suficiente para desinfectar cualquier superficie rociada
NOTA: Asegúrate que la botella no tiene componentes de goma
Limpiar Superficies
Vierte una cantidad de CDS en un paño (no hace falta empaparlo) para desinfectar superficies.
Conservación de Alimentos envasados
Añade un CC (mililitro) de CDS a cualquier tarro de cristal con alimentos envasados para prolongar su conservación.
Uso como colutorio
Añade 3 CC (mililitros) de CDS o 3 gotas de Clorito Sódico Activado en medio vaso de agua. Moja el cepillo de dientes en la solución y cepilla tanto dientes como encías.
NOTA: Aunque el Dióxido de Cloro es usado mundialmente como colutorio, consulta con tu odontólogo antes de emplear.
Limpieza de Alimentos antes de consumir/cocinar
Añade un CC (mililitro) de CDS al agua cuando lavas frutas y verduras para eliminar bacterias y microbios. Para mejor resultado, esperar unos 15 minutos para máximo efecto.
Eliminación de moho en paredes
Usar el spray (ver arriba) rociado sobre las paredes afectadas y después de una hora, limpiar con un paño de CDS.
El Dióxido de Cloro presenta numerosos beneficios comparado con otras sustancias para eliminar gérmenes y desinfectar:
No deja residuos: Cuando el Dióxido de Cloro entra en contacto con el aire, se oxida rápidamente sin dejar residuos cómo por ejemplo la lejía (hipclorito sódico) que deja residuos nocivos para la salud.
Potente oxidante: El Dióxido de Cloro es el oxidante selectivo más potente conocido. Selectivo significa que destruye bacterias, microbios y virus pero sin dañar tejido animal (por eso se usa como conservante de carne).
Bajo coste: Comparado con otras sustancias, el Dióxido de Cloro tiene un coste muy reducido debido a la baja concentración necesaria para su eficacia.